Gran Hermano es una obra maestra. No sólo me parece el juego definitivo, así en crudo, sino que a la vez nos proporciona a los espectadores un espectáculo con el que resulta muy difícil competir, un festín de gozo y emoción. Nos ofrece la oportunidad de observar y contemplar cómo la gente se las ingenia para convencer a sus adversarios y a los que votan para que les den los 350000€, pero lo que realmente lo hace grande es que, como suele pasar, los complejos y anhelos de los jugadores suelen prevalecer sobre el brillo del premio y ello nos ofrece la oportunidad de estudiar el comportamiento y las relaciones humanas en una situación límite, de comparar lo que la gente dice de sí misma y de los demás con lo que hace, lo que dicen con lo que callan. Magnífico.
Lo cierto es que los responsables lo están sabiendo hacer muy bien y han conseguido mantener el formato a flote. Por supuesto, si se hubieran limitado a hacer lo que hicieron en las primeras ediciones, hace mucho que habría muerto. Mercedes Milá tiene gran parte de responsabilidad de ese éxito como presentadora, por mucho que como espectadora sea más tonta que una polla liada en un trapo. Ya lo dijo el otro día, “odio a la gente mal pensada”, entonces, criatura, un programa que consiste en leer a los demás y dársela con queso, en ser un político astuto y camelarse a una audiencia que, por mucho que digas, es tonta, no es tu programa. O sí, podrás disfrutar como nadie, pero no serás jamás una buena analista.
Lo de anoche, el reencuentro, fue muy grande. Gocé como marrano en un charco. Hasta que vi aparecer a esa demente oligofrénica impersonator del padre de Paquirri que es Indhira. Me sentó como una patada en el estómago. Es una de las cositas malas que tiene este programa, que a la organización le gusta mucho meter mano y manipular, y lo de esta señorita es un caso escandaloso. Malas o buenas, que supongo que también es bueno que nos indignen de vez en cuando. Lo cierto es que Indhira no pinta nada en esta gran fiesta de la historia GH.
¿Quiénes sobran? Fácil: Nico, Desi, Nacho, Noemí, Indhira, Arturo y Piero. Faltan y ello es una gran catástrofe: Inma Guadix y la Marquesa, Ángela, Jorge Berrocal y María José Galera, Dani Sucio y Dani López, Patricia Ledesma.