No tengo muy claro cómo ha conseguido esta peli convencerme de su autoconsciencia acerca de todo el rollo bestseller de playa, pero el caso es que me ha parecido estupendo. Da la sensación de que Fincher sea a estas alturas el director indicado para poner al servicio de casi cualquier cosa, que sea inasequible a la pereza y capaz de sacar el máximo partido de lo que caiga en sus manos.
Otro ejemplo de esas películas que te hacen desear todo el tiempo estar ahí. Ah, y una mención especial al emocionante final igualito que el de La pianista.
En la foto, Rooney Mara.
The girl with the dragon tatoo. Steven Zaillian & David Fincher. 2011.