En anticipo del próximo viernes 13, anoche vimos una peli muy rara que se llama Let’s scare Jessica to death. La peli parece producto de uno de esos proyectos de Lars Von Trier.
-¿Oye, escribimos una peli en 10 minutos?
-¡Eso es imposible!
-No sólo voy a demostrarte que es posible, sino que además se puede obtener algo mejor que cualquier guión de Albert Spinoza.
Y salió esto.
Jessica está como unas maracas, así que decide abandonar el tratamiento y comprarse una casa en el bosque, así, sin verla antes de soltar la guita. Allí se planta con su marido y un tío con bigote. Cuando llegan a la casa se encuentran con otra hippie que vive allí de ocupa, pero lejos de molestarse se hacen todos amigos y le piden que se quede (suponemos que con la esperanza de que el tío del bigote tenga con quien follar). En el pueblo más cercano sólo viven cuatro (sic) viejos que le dan collejas (sic) al marido de Jessica cada vez que va por allí. También le rayan el coche y lo miran con odio. Mientras tanto Jessica no deja de escuchar voces, pero se calla para que no la vuelvan a ingresar, cosa que es absolutamente imposible porque se han gastado todo su dinero en la compra de la casa; están atrapados, como en American Horror Story.
Un día aparece una muda por el bosque y le enseña un cadáver a Jessica (que para estas alturas está ya como para que le pongan una camisa de fuerza), pero claro, como es muda no puede decir nada del cadáver. El tío del bigote se enfada porque la hippie empieza a tontear con el marido de Jessica y a él no le hace caso, con lo que se dedica todo el día a fumigar manzanos con un tractor. Al final resulta que la hippie es una vampira que tiene a todo el pueblo a su servicio e intenta morderle a Jessica, que para impedirlo se encierra en su cuarto y atranca la puerta con un mueble. Pero claro, como está loca se pasa las horas escuchando voces y apretándose las sienes, por lo que decide que casi mejor y que sea lo que Dios quiera. Así lo hace y descubre que el tío del bigote sigue fumigando a pesar de haber muerto, descubre que a su marido le ha hincado el diente la vampira y se monta en una barca donde sigue escuchando voces cabizbaja.
Joder, he tardado más en escribir esto que ellos en escribir el guión.
Let’s scare Jessica to death. Lee Kalcheim & John D. Hancock. 1971.

En anticipo del próximo viernes 13, anoche vimos una peli muy rara que se llama Let’s scare Jessica to death. La peli parece producto de uno de esos proyectos de Lars Von Trier.

-¿Oye, escribimos una peli en 10 minutos?

-¡Eso es imposible!

-No sólo voy a demostrarte que es posible, sino que además se puede obtener algo mejor que cualquier guión de Albert Spinoza.

Y salió esto.

Jessica está como unas maracas, así que decide abandonar el tratamiento y comprarse una casa en el bosque, así, sin verla antes de soltar la guita. Allí se planta con su marido y un tío con bigote. Cuando llegan a la casa se encuentran con otra hippie que vive allí de ocupa, pero lejos de molestarse se hacen todos amigos y le piden que se quede (suponemos que con la esperanza de que el tío del bigote tenga con quien follar). En el pueblo más cercano sólo viven cuatro (sic) viejos que le dan collejas (sic) al marido de Jessica cada vez que va por allí. También le rayan el coche y lo miran con odio. Mientras tanto Jessica no deja de escuchar voces, pero se calla para que no la vuelvan a ingresar, cosa que es absolutamente imposible porque se han gastado todo su dinero en la compra de la casa; están atrapados, como en American Horror Story.

Un día aparece una muda por el bosque y le enseña un cadáver a Jessica (que para estas alturas está ya como para que le pongan una camisa de fuerza), pero claro, como es muda no puede decir nada del cadáver. El tío del bigote se enfada porque la hippie empieza a tontear con el marido de Jessica y a él no le hace caso, con lo que se dedica todo el día a fumigar manzanos con un tractor. Al final resulta que la hippie es una vampira que tiene a todo el pueblo a su servicio e intenta morderle a Jessica, que para impedirlo se encierra en su cuarto y atranca la puerta con un mueble. Pero claro, como está loca se pasa las horas escuchando voces y apretándose las sienes, por lo que decide que casi mejor y que sea lo que Dios quiera. Así lo hace y descubre que el tío del bigote sigue fumigando a pesar de haber muerto, descubre que a su marido le ha hincado el diente la vampira y se monta en una barca donde sigue escuchando voces cabizbaja.

Joder, he tardado más en escribir esto que ellos en escribir el guión.

Let’s scare Jessica to death. Lee Kalcheim & John D. Hancock. 1971.

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