Cómo me regocijaba yo imaginando que hacíamos del mundo un lugar mejor obligando al matrimonio Aznar a copular en directo en televisión. Pobre de mí, qué infantil e inofensiva fantasía la mía.
Qué combinación ganadora es este guión. Aunque la puesta en escena no está a la altura, porque claro, si lo estuviese estaríamos hablando de un level Haneke en toda regla.
Black Mirror: The National Anthem. Charlie Brooker & Otto Bathurst. 2011.